La IA, los bots, los tokens son términos que para algunos ya forman parte de un lenguaje cotidiano y que, al mismo tiempo, siguen siendo incomprensibles para muchos. Como ocurre cada vez que una tecnología irrumpe, el arte entra en tensión. Cambian las herramientas, se amplían las posibilidades, se modifican las formas de producir, presentar y leer una obra.

En el teatro, la tecnología suele ocupar el lugar de apoyo o complemento de la dramaturgia. Pero incluso la palabra dramaturgia nos llevó años de discusiones, desplazamientos y reflexiones. Nos costó despegarla del texto como único origen posible y empezar a pensar que, en las artes escénicas, la dramaturgia también se construye en escena, en la acción de un cuerpo real dentro de una convención teatral. Un texto produce una dramaturgia propia de su lenguaje, el literario. Pero aquello que sucede en escena se "escribe" en otro tiempo y en otro espacio,  en el presente de una acción, en el hacer de alguien que la vuelve acontecimiento y, al hacerlo, produce relato.

Hoy la tecnología nos habla. Literalmente. Conversa con nosotros de manera amable, casi servicial, como una máquina dispuesta a resolverlo todo con una eficacia un poco condescendiente. Entonces la pregunta se vuelve inevitable: ¿qué relatos puede producir la tecnología? O, mejor dicho, ¿qué relatos podemos dirigirle para que produzca? Y, sobre todo, ¿qué ocurre con la dramaturgia cuando el dispositivo deja de ser solo una herramienta técnica y empieza a participar en la construcción de sentido?

En Argentina, MUTA aparece como un caso concreto para pensar estas preguntas. Se trata de un colectivo transdisciplinar de artes vivas y digitales que, desde 2020, viene explorando los cruces entre lenguaje escénico, multimedia, inmersión y presencia. Su obra más reciente, La Metamorfosis 360, fue destacada como la primera experiencia inmersiva nacional.

Conversamos con Luciano Saiz, director del colectivo, sobre estas prácticas, sus posibilidades y sus preguntas: qué sucede cuando la tecnología entra en escena no solo para acompañar, sino también para escribir. Mirá el video completo acá:


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