Espesura, espasmos, captura, impacto. Cuatro cuerpos que causalmente se encuentran en un mismo espacio e interpelados por las expresiones artísticas que rodean sus cotidianidades, buscan explorar en todo aquello que no encuentran a su alrededor, lo que no se ve.
En el devenir de la obra, exploran las posibilidades de la unidad dentro de la totalidad, y en esa estructura, cómo se manifiesta la relación entre la superficie aparente y la real: en este dinamismo, se complementan formando una gran trama textural.
Los lugares más pequeños, esos que revelan cada singularidad; el arte rítmico que es la danza. La sonoridad del propio cuerpo. El poder que habita su aparente silencio, agudizando el oído al más mínimo palpitar.
Los cuatro cuerpos representan distintas texturas, son una y son todas, se genera un vaivén entre la grupalidad y la individualidad que estructura la totalidad del tiempo que transcurre.
El tiempo, evolución de lo cotidiano.
El proyecto parte de la totalidad de estas configuraciones, lo que existe entre cada polaridad: esa materia transmutable que no es lo uno ni lo otro. Se arraiga en el instante, siempre permeable, que captura el presente que las encuentra y las define únicas e irrepetibles.
Clasificaciones: Presencial, Danza - Teatro, Artes Escénicas, Danza
- ESPACIO EK (2026)