Un día de oficina en algún momento del siglo XX. Cuatro empleados grises trabajan maquinalmente en un caos de objetos analógicos. Su actividad no parece producir nada concreto pero, como a gimnastas, la repetición rutinaria de movimientos los ha dotado de destreza física y los convierte en ejecutores precisos de absurdas secuencias coreográficas.
Amanuenses es una comedia física disparatada y es también una declaración de amor a la materialidad de una época cuyos vestigios tienden a desaparecer.
Amanuenses es una comedia física disparatada y es también una declaración de amor a la materialidad de una época cuyos vestigios tienden a desaparecer.



